Una tarde de septiembre tan solo cuatro días antes de la boda, nos fuimos a la casita del Príncipe en El Escorial para realizar el reportaje de preboda de esta fantástica y entrañable pareja. Dos horitas de fotos, abrazos, besos y sonrisas en las que el tiempo paso volando y las fotografías fluyeron por si solas gracias a la naturalidad, expresividad e improvisación de Tatiana y Gonzalo. Al final de la sesión ellos mismos me comentaron que se lo habían pasado genial, yo no menos que eso y pleno de felicidad de haber podido captar esos instantes para sentirlos siempre.

 

Preboda de Tatiana y Gonzalo